El rosario FIAT


Ayúdanos a revivir, en unión con María, los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de Jesús.


Introducción


Se trata de una experiencia espiritual vivida por Verónica O’Brien en la noche del 7 al 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de María, del año 1984. Éste es el relato que ella misma me hizo al día siguiente.

 

«Era la noche de la víspera de la Natividad de María, el pensamiento de que esta fiesta de María, Madre de las madres, no sería celebrado en nuestros hogares cristianos, mientras que el día de la Madre se volvía cada vez más popular en todo el mundo, me hacía sufrir.
Y dije al Señor en mi oración: “Jesús, mañana es la fiesta de la Natividad de vuestra Madre; todos los hijos del mundo le dan un regalo a su madre el día de su cumpleaños. ¿Qué vais a regalar, Jesús, a vuestra Madre?”
 Y de una manera súbita, en un relámpago espiritual interior, vi el dibujo de un rosario de forma reducida y creí oír estas palabras del Señor: “Este es el regalo de cumpleaños que hago a mi Madre para que ella ayude a darme a conocer hasta todos los extremos de la tierra. Difúndelo por el mundo
(Tomado del libro Los Imprevistos de Dios (Edicep, Valencia 2004, p. 295-296).

Puede decirse que este rosario, clásico y nuevo a la vez, es, eminentemente, un rosario familiar, ecuménico y evangélico. El rosario FIAT se presta fácilmente a convertirse en instrumento de formación cristiana.

 

Espiritualidad

 

 La palabra latina «FIAT» alude al «Sí» de María en la Anunciación y al «Sí» de Jesús en el momento de su agonía en el monte de los Olivos.

 

El rosario que vamos a presentar, con el nombre de «FIAT», está introducido mediante la oración FIAT que invoca al Espíritu Santo a fin de  que nos introduzca, con María, en el corazón de los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de Jesús.

 

Se propone crear de nuevo en nosotros lo que los apóstoles experimentaron en el Cenáculo de Jerusalén, cuando, en oración con María, esperaron la venida del Espíritu Santo que los transformó y les dio valor y fuerza para llevar el Evangelio al corazón del mundo. Nos recuerda nuestro deber de «actuar con nuestra oración».

Presentación del rosario FIAT


Empezamos santiguándonos y proseguimos con la oración FIAT

 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Espíritu Santo:
Ayúdanos a revivir, en unión con María,
los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de Jesús.

 

Concédenos que
animados por la fe de nuestro Bautismo, alimentados por la Eucaristía,
y renovados por la gracia de Pentecostés,

 

vivamos en palabras y en actos, 
siempre y en todo lugar,
como fieles testigos de Cristo y del amor de su Divino Corazón. Amén.

A continuación, nos tomamos un tiempo para hacer subir en nosotros las intenciones que traemos a la oración, y lo concluimos con el padrenuestro.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

A continuación, recorremos y meditamos los misterios de la vida de Jesús. Cada misterio comporta tres «avemarías», seguidas de «Gozo y gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén».

Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres. Y bendito  el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

Misterios gozosos:         (perla azul)

– La Natividad de María
– La Anunciación
– La Natividad de Jesús

 

Misterios luminosos:     (perla blanca)

– El bautismo de Jesús
– Las bodas de Caná
– La institución de la Eucaristía

Misterios dolorosos        (perla roja)

– La agonía de Jesús
– Jesús carga con la cruz
– La crucifixión de Jesús

Misterios gloriosos         (perla amarilla)

– La resurrección de Jesús          
– La venida del Espíritu Santo    
– La asunción de María

(la imagen del rosario FIAT se encuentra en el dorso del folleto).

Después de la última perla se recitan las tres invocaciones y la consagración a María.

 

San José, protector de la Sagrada Familia,

protégenos.

San Miguel arcángel,

de las potencias del Mal, defiéndenos.

Todos los ángeles y santos de Dios,

rogad por nosotros.

 

Oh María, enséñanos a decir SÍ al Señor.

Oh María, cada instante de nuestra vida.

Oh María, enséñanos a decir GRACIAS al Señor.

Oh María, cada instante de nuestra vida.