¿Un regalo a Maria? – Cecile y Roger Matthys



¿Un regalo a Maria?

Veronica O’Brien, fundadora de la Asociación FIAT, ha sido, durante más de 50 años, la colaboradora fiel junto al Cardenal Suenens; escribió sobre su vida en su libro «Los imprevistos de Dios». Podemos leer lo que pasó hace 30 años, el 7 de septiembre, la víspera del 8 de septiembre, en el que la Iglesia celebra la Natividad de María.

He aquí el testimonio de Veronica:

« Era la noche de la víspera de la Natividad de María, el pensamiento de que esta fiesta de María, Madre de las madres, no sería celebrado en nuestros hogares cristianos, mientras que el día de la Madre se volvía cada vez más popular en todo el mundo, me hacía sufrir. Y dije al Señor en mi oración: «Jesús, mañana es la fiesta de la Natividad de vuestra Madre; todos los hijos del mundo le dan un regalo a su madre el día de su cumpleaños. ¿Qué vais a regalar, Jesús, a vuestra Madre?» Y de una manera súbita, en un relámpago espiritual interior, vi el dibujo de un rosario de forma reducida y creí oír estas palabras del Señor: «Este es el regalo de cumpleaños que hago a mi Madre para que ella ayude a darme a conocer hasta todos los extremos de la tierra. Difúndelo por el mundo».

 

La oración FIAT

Cuando Veronica hizo partícipe al Cardenal Suenens del acontecimiento del destello espiritual con el rosario FIAT, también le confió que, en su alma, María permanecía inseparable del Espíritu Santo y que había que introducir este pequeño rosario con una oración al Espíritu Santo. Para ella, eso formaba parte de la visión. Juntos compusieron la oración al Espíritu Santo –la oración FIAT- que precede a la recitación del rosario FIAT.

En efecto, esta oración de introducción nos ofrece un camino de fe –camino que el Padre de Montfort denominaba “un secreto”- para, en unión con María, recibir la fuerza del Espíritu Santo a fin de manifestar el Amor de Dios, mediante palabras y acciones, siempre y en todo lugar. Esto es: llevar al mundo la Buena Noticia del Evangelio.

Al Cardenal Suenens le gustaba llamar a la oración FIAT «el carnet de identidad» del cristiano. Es una identidad que comporta una misión. La oración FIAT se presta a ser rezada como introducción al rosario clásico con sus cinco decenas.

El apostolado FIAT 

El apostolado FIAT propiamente dicho nació a partir de la experiencia de la difusión del rosario FIAT. Siempre se ha propuesto rezar el rosario FIAT con otras personas, para sustentarnos y animarnos en nuestra vocación de bautizados, es decir, de participar en la misión de la Iglesia. Es un camino de fe con María. Con sencillez, María nos ayuda a crecer en la fe.

No son novedades lo que compartimos aquí. Cuarenta años antes del concilio Vaticano II, nació la Legión de María, un movimiento dotado del mismo enfoque: reunir a personas alrededor de María, rezando por el Espíritu Santo, con el fin de participar de forma activa en el Anuncio del Evangelio.

La Legión de María, fundada por Frank Duff en 1921, en Irlanda, se había expandido por el mundo entero. Esta experiencia en la Legión de María ejerció una gran influencia en el Cardenal Suenens, y tuvo repercusiones durante las sesiones del concilio Vaticano II, más concretamente cuando se habló de la participación del laicado en la misión de la Iglesia.

Tras el Concilio, esta apertura al Espíritu Santo se puso de manifiesto por la renovación carismática. El cardenal Suenens apoyó fuertemente esta renovación. De hecho, se trata, simplemente, de vivir el bautismo de una forma adulta. El logo de FIAT subraya esta unión entre María y el Espíritu Santo.

Durante estos 30 años de vida del rosario FIAT, hemos recibido peticiones y pedidos del rosario FIAT y el librito explicativo de 120 países, repartidos por los 5 continentes. En muchos países, nacen alrededor del rosario FIAT pequeños grupos «Cenáculo». Los cristianos se apoyan mutuamente en su vida de fe y de oración.

Muchas personas han experimentado la gracia que representa el rosario FIAT, tanto para ellas mismas y sus familias, como para los miembros de los grupos Cenáculo. Vemos que los amigos de FIAT participan en la misión del Anuncio del Evangelio; participación que libera, que proporciona gozo y que permite a las personas crecer en la fe.